Dicen que para observar a una sociedad, lo mejor que se puede hacer es
mirar su basura. En la sociedad actual se desechan periódicos, vidrio,
plásticos, pilas… Todos estos residuos cuentan ya con métodos de
reciclaje. Lo que todavía mucha gente no sabe es que los medicamentos y
las cajas que los contienen también se reciclan y existen lugares para
depositarlos. De hecho, con toda seguridad, en su farmacia más cercana
verá un contenedor en el que hay dibujada una cruz verde rodeada por una
flecha semicircular. Ese contenedor pertenece al Sistema Integrado de
Gestión y Recogida de Envases (Sigre), en este caso del sector
farmacéutico.
Concienciar. La Ley de Envases y Residuos de Envases, de 1997,
recogía la normativa referente a las obligaciones de las entidades que
comercialicen productos envasados para asegurar la recogida y gestión de
los residuos generados. Con el fin de cumplir con esta legislación nació
el SIGRE, que comenzó su actividad en 2001 y desde 2003 se encuentra
implantado en toda España, y que además participa en la Comisión Mixta de
Envases, creada por el Ministerio de Medio Ambiente. El SIGRE es una
entidad sin ánimo de lucro que forman Farmaindustria, en representación de
los laboratorios; la distribución farmacéutica, agrupada en Fedifar, y el
Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos, y su objetivo es,
según su presidente, Juan Carlos Mampaso, “que el ciudadano no tire los
envases de medicamentos a la basura o por el desagüe, sino que los
deposite en el contenedor blanco del punto SIGRE que puede encontrar en su
farmacia más cercana”.
Para no contaminar. Durante 2004 se estima que se recogieron
1.650 toneladas de residuos, lo que ha representado un incremento del 20%
respecto a 2003. ¿Crecerá el número en 2005? Ése es el objetivo de SIGRE,
que, para concienciar a la ciudadanía, ha elaborado una campaña en la que
recuerda que si los medicamentos no son bien reciclados pueden producir la
misma contaminación en el medio ambiente que la que producen las
pilas.
Proceso de recogida. El sistema no sería posible sin la
participación de los consumidores. Tras el depósito de los residuos en las
farmacias asociadas, el distribuidor farmacéutico es el encargado de
recoger las bolsas del interior del contenedor blanco del SIGRE. Una vez
llega a sus instalaciones se envía a la planta de selección y
clasificación del SIGRE en Cerceda (A Coruña). Allí los envases de
medicamentos son clasificados en función de su composición, obteniéndose
distintas fracciones de materiales para su posterior reciclado (papel,
cartón, plástico, vidrio, etcétera).
Reciclar o eliminar. Por lo que respecta a los restos de
medicamentos, señala Mampaso, “éstos son separados en función del
tratamiento más adecuado para su eliminación. De los residuos que se
recogen, se recicla un 30% de los materiales de envasado. El resto de los
materiales, al encontrarse impregnados de sustancia medicamentosa, deben
ser destinados a eliminación”.
Si quiere saber si los medicamentos que toma están adheridos al sistema
del SIGRE sólo tiene que buscar su logotipo en la caja: entre el 80% y el
90% lo llevan.
Reciclar y mantener el botiquín doméstico
¿Qué se puede depositar y qué no en las farmacias?
Se pueden depositar envases vacíos, envases con restos de medicamentos
y medicamentos caducados (todo con su caja y prospecto).
No se deben depositar termómetros, pilas, gasas y/o apósitos, agujas y
objetos cortantes, productos químicos, prótesis o radiografías.
Recomendaciones sobre el botiquín doméstico
Guardar los medicamentos con sus envases originales y su prospecto.
Mantenerlos lejos del alcance de los niños. Situarlos en un lugar fresco,
seco y preservado de la luz. Revisarlo periódicamente para sustituir los
que se encuentren caducados, próximos a caducar o en mal estado. Fuente:
SIGRE