A pesar de la creencia generalizada de que la píldora causa un aumento
de peso, una revisión exhaustiva de los estudios de mayor calidad no ha
encontrado pruebas de que esto sea cierto. "Las mujeres pueden cambiar de
método anticonceptivo o dejar de tomar la píldora porque creen que
contribuye al aumento de peso", afirma Laureen López, coautora del
estudio. "La buena noticia es que este estudio no ha encontrado indicios
que sustenten una asociación causal entre la combinación de
anticonceptivos y el aumento de peso".
Para llegar a esta conclusión, el equipo de Laureen López, de la
organización Family Health International, analizó datos de 44 ensayos
clínicos aleatorizados que comparaban una combinación de anticonceptivos
hormonales con un placebo u otro anticonceptivo hormonal. Todos los
estudios incluían información sobre cambios en el peso corporal.
Aunque las pruebas no eran lo bastante sólidas como para descartar la
posibilidad del aumento de peso con la combinación de anticonceptivos
hormonales, no se observó un efecto importante. El estudio aparece en la
última edición de The Cochrane Library, una publicación de la
Colaboración Cochrane Collaboration, la organización internacional que
evalúa la investigación médica y promueve la llamada medicina basada en la
evidencia (en pruebas científicas).
Los estudios de revisión sistemática extraen conclusiones sobre la
práctica médica basadas en pruebas tras examinar tanto el contenido como
la calidad de los ensayos clínicos existentes sobre un tema.
De los analizados para esta cuestión, sólo tres de los 44 estudios
comparaban un anticonceptivo hormonal con un placebo inactivo. Dos eran
ensayos con píldoras anticonceptivas, mientras que otro utilizaba un
parche cutáneo. Ninguno de estos tres estudios mostró un aumento
significativo en el peso de las mujeres que tomaban anticonceptivos en
comparación con las que recibieron placebo. En el caso de los 41 estudios
comparativos que contrastaban distintos anticonceptivos hormonales o
diferentes dosis y regímenes, la mayoría de las comparaciones no
presentaron diferencias destacables en el peso. "Con los años, mucha gente
engorda, y la percepción de algunas mujeres sobre ese aumento tal vez sea
que es debido a la píldora", comenta López.
El temor al aumento de peso es uno de los motivos más habituales para
que las mujeres no tomen la píldora, o dejen de tomarla. En un sondeo
nacional entre mujeres de 18 a 45 años, publicado en 2000 en The
International Journal of Gynecology and Obstetrics, la mitad creía que
los anticonceptivos orales provocaban aumento de peso, y una de cada cinco
mujeres afirmaba que el temor a ganar peso era uno de los motivos por los
que no iniciaría el tratamiento o lo interrumpiría.
"El mito de que la píldora provoca aumento de peso está profundamente
arraigado", señala Carolyn Westhoff, catedrática de Obstetricia y
Ginecología de la Universidad de Columbia (EE UU), "y el sector más
obsesionado con el peso entre la población femenina no toma ningún
anticonceptivo hormonal porque cree que va a ganar kilos". Según Westhoff,
los mitos sobre el aumento de peso relacionado con los anticonceptivos
hormonales son compartidos por muchos médicos y educadores de salud.