El médico de familia, en relación con la patología de la mama, no sólo
puede realizar una prevención primaria sino también secundaria, dado que a
toda mujer que llegue al centro de salud a partir de los 35 años de edad
le debe explorar obligatoriamente la mama, además de enseñarle cómo
realizar una autoexploración. "Ello contribuiría a detectar tumores en
mujeres jóvenes", según ha asegurado Ángel Álvarez Sánchez, jefe del
Servicio de Ginecología del Hospital Universitario Marqués de Valdecilla,
en Santander, y profesor de la Facultad de Medicina de la Universidad de
Cantabria.
Dentro de los cursos de formación del Colegio Oficial de Médicos de la
comunidad, Álvarez ha dirigido el titulado Abordaje integral del cáncer de
mama. Ha destacado que, si bien la mamografía es el mejor método de
exploración, "ese estudio radiológico no siempre nos muestra todo, porque
hay un 15 por ciento de mamografías que el radiólogo no puede interpretar
con absoluta claridad. En aquellas mujeres con la mama muy densa o dura el
propio radiólogo también la explora con sus manos".
Consejos de utilidad
Similares medidas debe
realizar el médico de primaria: sabiendo cuál es su población diana, está
obligado a explorar a todas las mujeres que pasen de los 35 años.
"Se detectaría algún tumor, desgraciadamente ya avanzado, de un
centímetro o dos, pero al menos iniciaríamos el tratamiento. Lo que no se
puede consentir es que veamos mujeres con tumores de hasta cinco
centímetros, aunque estos casos cada vez son menos. Si a ello le unimos el
consejo de estilo de vida saludable y cómo hacer una autoexploración de la
mama, habremos dado un gran paso en la lucha contra esta enfermedad".
También ha destacado la importancia que tiene realizar una buena
derivación y la colaboración del médico de familia con los programas
regionales de detección precoz del cáncer de mama. Estos están abiertos en
todas las comunidades autónomas, aunque muchos facultativos de cabecera
los desconocen; en el caso de Cantabria, en opinión de Ángel Álvarez,
están funcionado muy bien.
Sospechas fundadas
"Hay que derivar solamente
cuando haya sospecha clínica fundada de patología. Además, la evidencia
científica demuestra que hay que rebajar la edad de las mujeres al cribado
de mama a los 45 años, en lugar de los 50 actuales y, por supuesto,
subirla de los 65 a los 70 años. La tercera parte de los tumores
detectados en Valdecilla lo son en mujeres por debajo de los 50 años".
Durante el curso en el Colegio de Médicos, Álvarez ha resaltado, en lo
que a tratamientos se refiere, el avance espectacular en Valdecilla, con
buenos resultados después de ocho años de experiencia, con la técnica del
ganglio centinela, que ha permitido evitar las clásicas linfadenectomías
en un 70 por ciento de los casos. "Extirpamos el tumor exclusivamente
porque con el ganglio centinela se practica una tumorectomía que permite a
la mujer irse a su casa a las 24 horas de la intervención".
El ginecólogo ha añadido que Valdecilla también realiza en las mujeres
que así lo quieren cirugía plástica y reparadora de la mama, lo que
permite a la afectada salir del quirófano con la mama reconstruida. "He
tratado de transmitir a los alumnos que el médico de primaria tiene un
gran papel en la detección de este cáncer, que se puede curar cuando el
tumor es pequeño con una cirugía cada vez menos agresiva. De ahí la
importancia de una buena derivación desde los centros de salud para
instaurar el tratamiento innovador que recoge nuestra guía clínica, con
unas tasas de curación y supervivencia que no se parecen en nada a las de
hace dos décadas".
Avances
Según el ginecólogo, los grandes cambios
en la patología mamaria no sólo han venido de la mano de la cirugía, que
él califica de "no excesivamente complicada en este terreno", sino también
de la quimioterapia y sus posibles combinaciones, de la hormonoterapia y
de la actividad de los modernos anticuerpos
monoclonales.