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Emigrantes de bata blanca Más de tres mil sanitarios españoles trabajan y se
especializan en Portugal
JORDI JOAN
BAÑOS - 20/11/2005 Lisboa. Servicio especial
No es rodilla, es joelho.No es tobillo, es
tornozelo".Cada año unos miles de españoles se familiarizan
con este y otros particulares de la lengua portuguesa, en su día a
día como médicos o enfermeros en el país vecino. La razón hay que
buscarla hace más de una década, cuando en Portugal el matrimonio de
conveniencia entre el corporativismo médico y el afán de reducir
gastos estatales abonó la tesis de que habría un exceso de personal
sanitario a medio plazo. Así se archivaron los planes de nuevos
centros docentes sanitarios y se cerró el grifo en los existentes:
el numerus clausus en las facultades de Medicina se colocó en
el 9,25, donde aún sigue.
Las citadas restricciones han
tenido como consecuencia, desde hace un lustro, que un país que
había exportado miles de enfermeras a Francia o Suiza, de repente se
encuentra con que tiene que importar personal sanitario... de
España. Si en el 2000 eran poco más de 300 los enfermeros
extranjeros, hoy superan los 2.500, de los cuales unos 2.000 - más
del 80%- son españoles, en su mayoría andaluces y extremeños. A esa
cifra se deben añadir más de un millar de médicos, que en su mayoría
realizan su especialización de cuatro a seis años en Portugal, para
luego regresar a España. La procedencia es mucho más variada en el
caso de los médicos, con una importante presencia de catalanes, en
muchos casos de Barcelona y Lleida.
El hermoso hospital de
São José, que funciona como tal desde 1770, se encuentra en el
quefuera colegio de los jesuitas, de finales del XVI. En él, hay por
azar entre los cirujanos de guardia, tres catalanes - Víctor,
Nicolás y Estefanía- y un murciano - Jorge-, todos ellos con 31
años. Son un botón de muestra de la treintena de médicos españoles
que trabajan en dicho centro.
La valoración es en todos los
casos positiva: "Al terminar Medicina en España te pasas una media
de dos años para conseguir que un centro hospitalario te incorpore
como residente, para especializarte", asegura Víctor Gombau, natural
de Sitges. "En Portugal te ahorras esa espera y además, enseguida
asumes responsabilidades - explica-, porque en España estás más
blindado por tus jefes de equipo ante eventuales denuncias de
pacientes, algo que en Portugal aún es muy raro".
Para
terminar de hacer apetecible la experiencia, un médico gana más
dinero en Portugal que en España. No sólo el salario base es un 50%
más alto, sino que las guardias llegan a pagarse el doble. Eso sí,
tienen que rabajar mucho.
El primer choque cultural es
comprobar cómo "la figura del médico en Portugal es como en España
hace 40 años". O dicho de otra forma, "aquí el médico es Dios".
Todos coinciden en dos cosas, la profesión médica en Portugal sigue
siendo elitista y distante, y los pacientes agradecen el trato más
humano y afectuoso de los españoles, y hasta el contacto físico. La
cultura profesional también es distinta: "Aquí un colega te puede
espetar, ´¿Quién eres tú para hablar con mi paciente?´". Asimismo,
si bien no se sienten discriminados, detectan ciertos recelos e
"insinuaciones al límite del buen gusto".
Hace apenas unos
meses, un despectivo artículo de opinión, en un importante periódico
portugués, causó un gran revuelo, al terminar pidiendo,
literalmente, al primer ministro, que "les cerrara las fronteras". Y
es que a pesar de que vienen a cubrir un hueco, se ha extendido la
opinión, no exenta de base, de que "los españoles vienen, cobran, se
forman y se las piran". El último número de la revista del colegio
de enfermeros portugueses abunda sobre esa idea, diciendo que España
transfiere a Portugal el coste de la formación de su personal
sanitario, y los recupera luego ya curtidos, mientras que entre los
equipos sanitarios portugueses habría un desgaste, provocado por la
necesidad de estar continuamente integrando al personal extranjero.
El mismo artículo defiende medidas para fidelizar a los españoles,
contractuales, vacacionales y de otro tipo.
Se calcula que
más de diez mil médicos y enfermeros españoles se han formado en
Portugal en los últimos años, aunque el fenómeno parece estar
tocando techo, por el incremento de oportunidades en España.
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