Intervención para obtener
células madre óseas de un paciente en el hospital San José de Madrid.
(ULY MARTÍN)
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Menos de una hora de quirófano, y listos. Una pionera terapia basada en
el autotrasplante de células madre adultas está siendo ensayada para
tratar fracturas o lesiones óseas complicadas en un hospital madrileño.
Una mujer de mediana edad con una rotura en un fémur que ya tenía una
prótesis anterior y un joven con una necrosis (muerte celular) de cabeza
de fémur fueron los voluntarios que ayer comenzaron las pruebas.
Nada permitía adivinar que el quirófano del hospital USP San José, de
Madrid, estuviera experimentando ayer dos tratamientos novedosos. La
primera paciente fue una mujer de mediana edad con una fractura en el
mismo fémur en que ya tenía una prótesis. La enferma había sufrido una
caída. Al tratarse de un hueso ya debilitado, el sistema natural para
repararlo no funcionaba. Por eso el equipo, dirigido por Ángel Villamor y
Manuel Villanueva, decidió probar a estimular la reconstitución mediante
un autotrasplante de células madre óseas.
Todo el proceso se hizo en el mismo quirófano, y la paciente sólo
requirió anestesia epidural. Primero, una pequeña incisión de unos dos
centímetros en la cadera permitió a los cirujanos acceder a la cresta
ilíaca. Una vez perforada la parte exterior del hueso, extrajeron unos 60
centímetros cúbicos de líquido. Menos de media hora después, tras el
centrifugado de este extracto, se separaron las células madre óseas, que
se reinyectaron directamente en la zona de la fractura con la ayuda un
equipo de radiología para localizar la zona rota. Ni siquiera hubo que
mover a la mujer del quirófano.
Con este sistema se pretende activar la regeneración ósea en una zona
(un hueso que ya ha necesitado de un clavo interno para mantenerse en su
sitio) con poca capacidad de curación, explicó Villamor tras la
intervención. "Probablemente, sea la primera vez que esto se hace en el
mundo", dijo. La otra opción para la paciente hubiera sido volver a abrir,
sacar la prótesis y cambiarla por otra más larga, dijo el cirujano. "Una
operación mucho más complicada y peligrosa".
Tras la mujer llegó un joven con una necrosis de cabeza de fémur. Esta
dolencia se causa cuando por algún motivo deja de llegar sangre a la parte
alta del fémur. Entonces, el hueso muere, lo que impide que haga
correctamente el juego de la articulación. "Yo pongo la materia prima",
bromeó el hombre antes de entrar en el quirófano en referencia a que se
iban a usar sus propias células. De este caso ya ha habido algún
antecedente (uno de ellos en Murcia), que demuestra que el autotrasplante
acorta el periodo de recuperación.
"Éste va a ser el futuro de la cirugía ortopédica de cadera [aunque se
le llama así, normalmente lo que se rompe es la parte del fémur que está
unido a la cadera]", dijo Villanueva, quien ya se prepara para repetir la
técnica la semana que viene en un centro público: el hospital Gregorio
Marañón de Madrid. Antes de usar las células madre, ya se utilizaban
autotransfusiones de plasma con factores de crecimiento óseo, "pero este
sistema debe de ir mucho mejor", afirmaron los cirujanos: "Es rápido, no
es invasivo, no es caro y no tiene morbilidad asociada".