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UN HÁBITO DIFICIL DE
ERRADICAR Doctor, quiero dejar de
fumar Las visitas al médico de familia
para abandonar el tabaco se triplican Los fumadores precisan entre tres y siete intentos para
dejar del todo el tabaco
Los médicos de familia creen que estas consultas se
multiplicarán a partir del 1 de enero, cuando entre en vigor la ley
antitabaco que prohíbe por completo fumar en el puesto de
trabajo
| Alrededor de 70% de los que acuden al
centro de salud no consiguen dejar de fumar en el primer
intento |
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CELESTE
LÓPEZ - 26/11/2005 MADRID
La proximidad
de la entrada en vigor el próximo 1 de enero de la ley contra el
tabaco está empujando a los fumadores a acudir al médico en demanda
de ayuda para dejar su adicción. Aunque aún no hay datos oficiales,
los médicos de familia calculan que en los últimos cuatro meses se
han triplicado las consultas por esta causa, de 2 o 3 a la semana
habituales antes del verano, a 1 o 2 diarias desde que la ley empezó
su debate parlamentario en otoño. Los médicos de familia creen que
estas cifras también se multiplicarán cuando se aplique la
normativa.
Así lo han puesto de manifiesto los médicos de
familia en el XXV Congreso de la Sociedad Española de Medicina de
Familia y Comunitaria (semFYC), reunido esta semana en Santiago de
Compostela (Galicia), acto que han aprovechado para reiterar su
total apoyo a la ley contra el tabaco y a que tanto el Congreso como
el Senado hayan respetado la prohibición absoluta de fumar en los
centros de tabaco. De hecho, según explica la doctora Belén
Iglesias, de la Unidad de Tabaquismo del Área de Atención Primaria
de El Ferrol, "aunque por lo general son las mujeres de mediana edad
las que, de forma espontánea, solicitan más ayuda, lo cierto es que
últimamente atendemos a un mayor número de hombres que deciden
acudir para evitar problemas en su trabajo".
El doctor Joan
Lozano, coordinador del grupo de Atención Primaria de Abordaje del
Tabaquismo de la Societat Catalana de Medicina de Família, "la
sensación subjetiva es que han aumentado notablemente el número de
personas que acuden a los médicos y enfermeras de los centros de
salud a pedir ayuda para dejar de fumar y, eso, evidentemente tiene
mucho que ver con la prohibición de fumar en el trabajo como también
en los restaurantes y bares". Este proceso, explica, es similar al
ocurrido en países como Irlanda, con leyes restrictivas contra el
tabaco.
El doctor Lozano explica que cualquier fumador
siempre tiene abierta la puerta de los médicos de familia y del
personal de enfermería para intentar dejar esta nociva adicción. La
mayoría de las personas que acude a un centro de salud para dejar de
fumar lo han intentado anteriormente, al menos una vez, por su
cuenta. "Muchos vienen primero a pedir consejo con temor a que les
resulte muy difícil conseguirlo", señala la doctora Iglesias.
Según explica el coordinador del grupo de atención primaria
de abordaje del tabaquismo, cuando un fumador pide ayude, el médico
o el enfermero debe evaluar si con una sesión es suficiente, o es
preciso una intervención "más fuerte", lo que requiere seis o siete
visitas. En el primer caso, sólo con escuchar los consejos que
proporciona el profesional, un 5% de los que acuden dejan el tabaco.
Si la intervención es más fuerte, el éxito ronda entre el 30% y el
35%.
¿Y qué ocurre con el 70% de los que acuden al centro de
salud y no consiguen dejar de fumar? "No lo consiguen en el primer
intento, pero eso no quiere decir que no lo consiguen. Entran en la
rueda y en posteriores intentos terminan consiguiéndolo", explica el
doctor Lozano.
Según los médicos de familia, un adicto al
tabaco intenta dejarlo en entre 3 y 7 veces, hasta conseguirlo
finalmente. "Dejar el tabaco es, sobre todo, un proceso de cambio de
un un estilo de vida. El primer paso de ese cambio es tener la idea
de dejar de fumar y continúa en cada intento. Pero al final lo
consiguen", señala el doctor Lozano.
Todos los profesionales
dedicados al abordaje del tabaquismo coinciden en que "una recaída
no es un fracaso, es sólo un paso más". Pero nadie oculta que el
camino es muy tortuoso para los adictos al tabaco.
"Dejar de
fumar es difícil, de ahí la importancia de no empezar nunca",
insisten.
En este sentido, los médicos de familia consideran
que la ley que aún tiene que ser aprobada definitivamente por el
Congreso en los próximos días, puede ser una herramienta eficaz para
conseguir que los menores no cojan un cigarrillo. Para ello, lo más
importante de esta ley es que "desnormalizará el hecho de fumar", es
decir, que "lo normal no sea que alguien fume, sino todo lo
contrario", señala el coordinador del grupo de abordaje del
tabaquismo.
Precisamente, en el congreso de los médicos de
familia celebrado en Santiago de Compostela, se ha hecho público un
estudio sobre el hábito tabáquico entre los adolescentes que revela
que el inicio del consumo se produce cada vez a edades más
tempranas. En este estudio, llevado a cabo con 2.119 adolescentes,
se desprende que el 48,3% prueba o experimenta con el tabaco, de los
cuales, un 38,8% se convierte en fumadores.
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