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Es la principal causa de mortalidad en los niños de entre uno y
12 meses en los países desarrollados pero la ciencia no ha logrado
aún desvelar la razón que lo desencadena. El Síndrome de Muerte
Súbita Infantil o del Lactante (SMS) se lleva la vida de 5.000 bebés
europeos (100 españoles) al año mientras duermen sin que 20 años de
investigación hayan contribuido a esclarecer los mecanismos que lo
causan.
Sí se sabe en cambio qué medidas pueden adoptar los padres para
reducir el riesgo de que sus hijos sanos fallezcan repentinamente.
Unas recomendaciones que podrían ampliarse en nuestro país si se
tienen en cuenta los datos de un trabajo que ha revisado los datos
de siete ensayos sobre el tema.
Al parecer, y tal y como recoge la revista 'Pediatrics' en su
última edición, el uso de chupetes «reduce de forma significativa el
riesgo de muerte súbita en los bebés, particularmente cuando se
utilizan durante el sueño». La Academia Americana de Pediatría ha
dado ya por buenos estos datos y ha decidido incluir el chupete
entre sus recomendaciones contra el SMS.
Fern Hauck, del Centro Médico Nacional Infantil de Washington
(EEUU) y su equipo aclaran en su trabajo que su consejo se produce
tras sopesar todos los beneficios potenciales del chupete con los
riesgos que acarrea su uso. Es más, en el estudio se recuerda que
los resultados de este ensayo concuerdan con los hallados en un
reciente trabajo llevado a cabo en California en el que se encontró
un 90% de reducción del riesgo de SMS entre los lactantes que
succionan los chupetes mientras duermen en comparación con los que
no lo hacen.
LOS PRIMEROS.
El consejo médico sobre el uso de estos dispositivos para tratar
de disminuir las posibilidades de muerte súbita infantil ya se ha
aplicado en Alemania y Holanda sin que aún se conozcan los motivos
últimos por los que ofrece dicha protección. De hecho, existen
varias teorías sobre los posibles mecanismos por los que este tipo
de tetina puede actuar en este sentido, pero ninguna de ellas está
universalmente aceptada.
Así, entre las hipótesis destaca la que hace referencia a que
estes tetinas ayudan al bebé a respirar por la boca en caso de que
las vías nasales estén obstruidas. Incluso se ha dicho que dado que
este sistema se fija en la lengua, reduce las posibilidades de
obstrucción de la garganta.
Los propios autores de la nueva investigación insisten en que «se
debe recomendar su uso cuando los niños se acuesten por la noche o
en cualquiera de las siestas que realicen durante el día». Su
decisión se apoya en que usar este dispositivo durante el sueño
puede prevenir una muerte súbita por cada 2.733 infantes.
No obstante, y para tranquilidad de los progenitores, en el mismo
artículo, se exploran los riesgos que tradicionalmente se le
asocian, valorando sus ventajas y beneficios. Uno de ellos es la
mala oclusión dental. Así, los investigadores recuerdan que aquéllos
que no utilizan las tetinas tienden en mayor medida a chuparse el
dedo y «este hábito dificulta la respiración y la mala
oclusión».
Tambien, recuerdan que la Academia Americana de Ortodoncia
Pediátrica recoge que estas tetinas no provocan problemas a largo
plazo en la boca si se dejan de usar a los tres años. Los
investigadores puntualizan que su recomendación es para un tiempo
limitado (hasta el primer año del bebé) dado que el riesgo de SMS
disminuye conforme el menor crece. También porque su uso se ha
asociado a una mayor incidencia de otitis media y esta patología es
más común a partir de los 12 meses.
En este sentido, apuntan que la higiene del chupete o
reemplazarlo cuando esté dañado contribuye a reducir las infecciones
del oído. Pero, sobre todo, no hay que forzar al bebé. Si lo
rechaza, no se debe insistir. Los autores creen que «hay que evaluar
qué impacto puede tener el que se generalice el uso de estos
instrumentos en relación con la reducción de muerte súbitas».
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